En Venezuela cada 10 de mayo se rinde homenaje al Maestro de la Luz

 

reveron

 

Prensa MPPC 10/05/18) Un artista plástico es aquel que utiliza materiales capaces de ser modificados o moldeados por sus manos para crear una obra donde expresan una visión sensible del mundo real o imaginario. Los artistas conciben obras a través de la pintura, la escultura, el dibujo, la arquitectura, el grabado, la cerámica, la orfebrería, la artesanía, la fotografía, la pintura mural y las instalaciones.

 

El pintor venezolano Armando Reverón, considerado uno de los más importantes del siglo XX, conocido como el Maestro de la Luz, fue uno de los miembros más sobresalientes de la Academia de Bellas Artes, creador de más de un centenar de obras y objetos de arte inspirados en la cotidianidad y en su amado mar. Su hogar, conocido como El Castillete, ubicado en el estado Vargas, en la localidad de Macuto, en el centro norte de Venezuela, fue su refugio y actualmente es Patrimonio Nacional.

 

En homenaje al natalicio del eterno pintor, Armando Reverón, desde 1983, en Venezuela, cada 10 de mayo, celebramos el Día Nacional del Artista Plástico. 

 

El 10 de mayo celebramos el Día Nacional del Artista Plástico, como homenaje al natalicio de Reverón, quien nace en Caracas el 10 de mayo de 1889. Se dice que este notable pintor tuvo una vida poco común. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Caracas desde 1908, hasta que en 1911 se trasladó a la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona, España; posteriormente se inscribió en la Academia San Fernando de Madrid; pasa una temporada en París y en 1915 regresa a Venezuela, altamente influido por los grandes clásicos de la pintura española.

 

Su refugio es un castillo que construyó en Macuto, donde vivió con la única compañía de Juanita Mota, de sus animales y de sus muñecas de trapo. Allí permaneció por 30 años, hasta que en 1935 fue recluido en el Sanatorio San Jorge, en Caracas. El Castillete, que había sido restaurado sufrió daños irreparables con motivo de la tragedia que enlutó al estado Vargas los días 15 y 16 de diciembre de 1999.

 

Críticos de arte como Boulton, Calzadilla y otros, dividen la obra de Reverón en cuatro épocas: la época azul, de 1912 a 1921, en la que el artista muestra la influencia española y la de sus amigos Nicolás Ferdinando y Emilio Boggio. En casi todas sus obras de este período el color predominante es el azul, aún en el caso de representar la naturaleza; la época blanca a partir de 1923, se caracteriza por la búsqueda de la luz blanca en sus telas.

 

Utiliza pinturas a base de cola preparadas por el propio artista durante una de las épocas más interesantes en la vida del pintor. La época sepia, llamada así por el empleo, como dice Calzadilla de una "entonación terrosa", donde se aprecia la gran lucha espiritual que sostiene el artista; época expresionista, en la que Reverón vuelve a los colores y produce una serie de autorretratos.

 

Trazos leves, rasgos sutiles, minimalistas, lo esencial para dejarle al ojo del espectador la posibilidad de completar la percepción del conjunto de la obra. A la edad de 22 años, llegó a Europa y entró en contacto con la obra de Goya y Velásquez. Viajó por una temporada a Francia donde pintó al aire libre, de esta época es su obra Paisaje de Burdeos.

 

Este notable pintor nacional expuso sus obras en Venezuela, Europa y Estados Unidos. Obtuvo reconocimientos en Madrid, en la Exposición Universal de París y en 1953 ganó el Premio Nacional de Pintura. Además fue merecedor de los premios Federico Brandt y John Boulton. Reverón murió el 18 de septiembre de 1954.

 

Armando Reverón es considerado el más notable pintor venezolano de la primera mitad del siglo XX, se interesó profundamente por la acción de la luz sobre las formas. Entusiasta del impresionismo francés, su pintura evolucionó a la abstracción y el simbolismo. Los temas preferidos fueron el paisaje y el desnudo femenino. 

 

Reverón es reconocido por los críticos internacionales como uno de los más importantes exponentes del arte pictórico en el mundo.

 

En 2014 el Estado venezolano declaró las obras de Reverón y cada uno de los objetos de arte como Bien de Interés Cultural, por el valioso aporte que cada una de sus piezas han dado a la plástica latinoamericana y universal.

 

Desde 2015 los restos de Armando Reverón reposan en el Panteón Nacional.

 

T y F: Prensa IARTES