Gabinete Cultural Yaracuy dictó conversatorio sobre Argimiro Gabaldón

 

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Prensa MPPC (17/07/2017) Este viernes 14 de julio fue dictado en la sede de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad; UNES en su núcleo de la ciudad de San Felipe, estado Yaracuy, un conversatorio sobre la vida del poeta, periodista, luchador social, poeta y guerrillero Argimiro Gabaldón, quien este lunes 15 de julio de 2017 sus restos serán trasladados desde el Cementerio General del Sur en Caracas hasta el Panteón Nacional.

La actividad contó con el apoyo de la dirección de educación de la casa de estudios, Misión Cultura Corazón Adentro junto a los colaboradores culturales cubanos y el Ministerio del Poder Popular a través del Gabinete Ministerial para la Cultural del estado Yaracuy, contando con la participación del historiador José Luis Guillory como facilitador, quien destacó ante los asistentes al auditorio de la UNES la trascendencia de los hechos que llevaron a Gabaldón a abandonar su cómoda vida por la actividad guerrillera de los años 60 en las montañas del estado Lara, como una decisión patriótica en contra de los gobiernos de la Cuarta República y del Pacto de Punto Fijo.

Argimiro Gabaldón tenía apenas 45 años cuando por un infortunado accidente lo alcanzó la bala que le quebró la vida. Más que la muerte le dolió morir de bala amiga, morir a destiempo, morir cuando apenas se iniciaba el camino duro del que tanto había hablado y para el cual tanto se había preparado. Sus actividades políticas lo llevaron a Caracas y a incorporarse en las luchas estudiantiles y en las huelgas organizadas por la Federación de Estudiantes de Venezuela y para ese momento, “Chimiro”, como todos le decían, era nadador, jugador de beísbol, pescador, cazador y excursionista incansable.

Una vez bachiller, se fue a Argentina a estudiar arquitectura. En el tercer año de su carrera, detuvo su visión arquitectónica para adentrarse en el mundo de la pintura, la literatura y el arte, y con su morral al hombro se fue a Brasil".

Regresó a Venezuela en 1945, a desandar los viejos caminos. A sus destrezas físicas, Chimiro sumó su pasión por el periodismo, la novelística, el cuento y la poesía. Entendió que había que conocer la historia de su país para poder actuar sobre ella, y se dedicó a formular preguntas y a encontrar respuestas.

A la hora de la lucha contra el perezjimenismo, fue el primero en plantear que no se trataba sólo de cambiar al dictador por otro gobernante, sino que había que ir a la raíz de ese acontecer para que los cambios fuesen trascendentes y no formales. Fue entonces cuando comenzó a discutir la tesis de la necesidad de la lucha armada, como respuesta a un Gobierno represivo y criminal.

Argimiro estuvo desde fines del 61 hasta el 13 de diciembre de 1964, Chimiro al frente de esa lucha en las montañas de Lara. "La lucha guerrillera fue para él una forma de la lucha de masas: sin la gente, sin el pueblo, decía, carecía de sentido.

Su raigambre venía de sus vínculos con la tierra, con la gente, con el café que se tomaban y las carencias que sentían. No era un acto improvisado, sino una concepción de lucha, de vida y de futuro". Señaló Guillory.